Rehicimos la línea de envases de una marca de frutos secos que competía en góndola con etiquetas propias del supermercado. El cambio no fue estético: reorganizamos la jerarquía tipográfica, subimos el contraste del sabor y unificamos el sistema entre los seis formatos. A los tres meses la rotación en autoservicios había subido y las devoluciones por vencimiento bajaron.
Lucia Torres Vargas, jefa de producto, alimentos
Trabajamos con un proveedor industrial que presentaba licitaciones con documentos armados por cada área por separado. Unificamos la identidad visual, definimos plantillas para propuestas técnicas y ordenamos el uso del logo en planillas y carpetas. El equipo comercial dejó de improvisar y las presentaciones empezaron a leerse como una sola empresa.
Eduardo Torres Perez, gerente comercial, servicios B2B
La marca tenía un logo que funcionaba en pantalla pero se rompía en bolsas de polietileno y en etiquetas de un solo color. Revisamos versiones monocromáticas, ajustamos el trazo para impresión flexográfica y definimos reglas de uso en material POP. Se terminó la discusión interna sobre qué versión usar en cada soporte.
Teresa Lopez Diaz, responsable de marketing, consumo masivo
Necesitaban comunicar un cambio de razón social sin perder el reconocimiento que tenían entre clientes corporativos. Armamos un sistema de transición con dos versiones conviviendo durante el período de migración, más un manual breve para que las áreas de compras y legales entendieran qué usar en cada documento. Sin sobresaltos en la facturación.
Elena Hernandez Sanchez, directora de operaciones, grupo corporativo