Cada proyecto de branding corporativo arranca distinto. Algunas empresas llegan con un manual viejo que nadie respeta, otras con un logo que solo funciona en pantalla y varias unidades de negocio que se comunican como si fueran competencia. Los tres formatos de abajo ordenan ese trabajo según el punto de partida real: revisión puntual, sistema completo o acompañamiento continuo. No son escalones de un mismo paquete, son rutas distintas según lo que ya existe y lo que falta.
Para marcas que ya tienen logo, paleta y tipografía, pero detectan inconsistencias entre áreas. Revisamos aplicaciones reales: presentaciones comerciales, fichas técnicas, packaging en producción y firma de correo. Entregamos un diagnóstico con hallazgos concretos y una lista priorizada de correcciones. Sirve cuando el problema no es la marca en sí, sino cómo se usa puertas adentro.
Ver alcance de la revisiónPensado para empresas que están armando identidad desde cero o que necesitan unificar varias líneas bajo un mismo paraguas. Incluye construcción de logotipo, sistema tipográfico, paleta con códigos de impresión, reglas de aplicación en documentos densos y versiones para licitaciones. El trabajo se entrega con manual de uso y archivos editables por área.
Ver componentes del sistemaCuando la marca ya está en marcha y aparecen lanzamientos, rediseños de packaging o nuevas unidades de negocio cada pocos meses. Trabajamos por bloques de proyecto con reuniones de seguimiento y control de consistencia sobre lo que produce cada equipo. Es el formato que eligen agencias de marketing y áreas de comunicación que necesitan respuesta rápida sin rearmar todo el sistema.
Consultar disponibilidadSi no estás seguro de cuál corresponde, revisá primero un caso concreto: el rediseño de identidad para un grupo industrial muestra cómo se aplicó el sistema completo en un contexto de licitaciones y canales mayoristas.
Alcance del sistema de marcaEntregamos manual de identidad, versiones de logo, paleta y tipografía aplicada a piezas comerciales, presentaciones y documentación técnica. No incluye producción de imprenta ni compra de materiales: eso lo coordina el cliente con su proveedor.
Packaging y estructuraTrabajamos sobre diseño gráfico de envase, jerarquía tipográfica y lectura en góndola. Si el proyecto requiere troquel nuevo o cambio de material, derivamos a un estudio estructural y acompañamos la integración visual.
Investigación de mercadoLos estudios B2B se apoyan en entrevistas a decisores y análisis de propuestas comparables. No reemplazan una auditoría financiera ni un relevamiento legal de la categoría.
Uso de la identidadEl sistema queda licenciado para las marcas del grupo que contrata. Las aplicaciones fuera de ese perímetro, como licencias a terceros o productos derivados, se acuerdan aparte por escrito.
Tiempos y revisionesCada etapa contempla dos rondas de ajustes sobre la propuesta presentada. Cambios de brief posteriores a la aprobación de una fase se tratan como una nueva instancia de trabajo.
No publicamos testimonios de relleno. Estas son las devoluciones que más se repiten cuando cerramos un sistema de identidad, un rediseño de packaging o una carpeta de propuesta para una licitación. Sirven para entender cómo trabajamos antes de pedir un presupuesto, no para decorar la página.
Llegamos con un manual de marca viejo y tres unidades de negocio pisándose entre sí. Nos ordenaron la jerarquía tipográfica y dejaron reglas claras para que compras y comercial no inventaran versiones nuevas cada vez que armaban una carpeta. Lo notamos en las licitaciones: menos idas y vueltas con el logo, menos correcciones de último momento.
Dirección de marca, grupo industrial de CórdobaEl rediseño del envase tenía que convivir con una línea de producción que no se podía parar más de una semana. Trabajaron con los tiempos de imprenta y las limitaciones del sustrato desde el primer boceto, no al final. El resultado se vio en góndola, pero también en el costo por unidad, que era la parte que más nos preocupaba.
Gerencia comercial, alimentos de consumo masivoNos ayudaron a separar la identidad de la agencia de la de nuestros clientes. Suena obvio, pero veníamos mezclando plantillas y presentaciones. Ahora tenemos un sistema que aguanta una propuesta de veinte páginas sin que se desarme visualmente. Es un detalle chico que cambia cómo te lee un director de compras.
Socia fundadora, agencia de marketing B2BAntes de encargar el packaging hicimos un estudio de mercado acotado para entender qué miraba la gente en la góndola. No fue un informe de cien páginas: fueron criterios concretos que después se tradujeron en decisiones de color y de estructura. Eso es lo que valoro, que el análisis termine en algo que se puede producir.
Responsable de producto, cuidado personalTrabajamos con agencias de marketing, estudios de diseño asociados y equipos de marca internos de empresas privadas. Los nombres de los proyectos se reservan por acuerdos de confidencialidad; los casos publicados están autorizados.
Cada encargo arranca distinto: una agencia que necesita un sistema de marca para presentar a su cliente, una empresa que rediseña el packaging de una línea completa, o un área comercial que quiere ordenar su comunicación antes de una licitación. El recorrido que sigue es el mismo en todos los casos, aunque los tiempos y la profundidad cambien según el alcance. Lo contamos paso a paso para que sepas qué esperar y qué se decide en cada instancia.
Primer contacto
Escuchamos qué necesita el cliente y en qué contexto va a usarse la marca: góndola, carpeta de licitación, presentación ejecutiva o manual interno. Preguntamos por categoría, competencia directa y restricciones de producción. De acá sale un brief escrito que ambas partes validan antes de avanzar.
Segundo paso
Revisamos material existente, auditanos el uso actual de la identidad y armamos un tablero de referencias visuales. No copiamos tendencias: buscamos qué funciona en el segmento B2B argentino y qué conviene evitar. En esta etapa también definimos si el proyecto necesita investigación de mercado o alcanza con análisis documental.
Tercer paso
Presentamos dos o tres caminos posibles, cada uno con su lógica: paleta, tipografía, tratamiento de datos y aplicación en piezas reales. La idea es que el cliente elija con criterio, no por gusto personal. Cada camino viene con ejemplos concretos sobre cómo se vería en un envase, una planilla o una propuesta comercial.
Cuarto paso
Una vez elegida la dirección, construimos el sistema completo: versiones del logo, jerarquías tipográficas, usos cromáticos, grillas para documentos densos y reglas para piezas digitales. El objetivo es que cualquier área pueda aplicar la marca sin depender del estudio para cada pieza nueva.
Quinto paso
Probamos el sistema en soportes reales: packaging, presentaciones, formularios, cartelería interna. Ahí aparecen los problemas que no se ven en pantalla. Ajustamos proporciones, contrastes y tamaños mínimos según el soporte y las limitaciones de impresión o de pantalla que tenga el cliente.
Cierre
Entregamos archivos editables, manual de uso y una guía rápida para equipos que no son de diseño. Quedamos disponibles para consultas puntuales durante los primeros meses de implementación, que es cuando suelen surgir dudas sobre cómo aplicar el sistema en contextos no previstos.
Si querés ver el detalle de cada servicio antes de arrancar, podés revisar el menú completo de servicios. Y si ya tenés un proyecto en mente, escribinos por contacto o mirá un caso concreto en este proyecto.